miércoles, 7 de septiembre de 2011

TURKU. Capital europea de la cultura 2011.




    Finlandia es un país practicamente desconocido, salvo  por su principal empresa, la de teléfonos moviles Nokia, la sauna y si me pongo a pensar algo mas, me vienen a la memoria algún piloto de rallys o formula 1;  pero este año la quinta ciudad de país por numero de habitantes, Turku, a sido nombrada como ciudad europea de la cultura 2011, lo cual fue un handicap suficiente para que en un viaje el pasado mes de agosto por Suecia, encontrara una buena oferta en los  ferrys Viking Line y me trasladara cruzando el mar Báltico, desde el puerto de Estocolmo hasta esta tranquila ciudad finesa. El trayecto  duro  aproximadamente  unas  10 horas, que pase
durmiendo en un camarote, antes de acostarme observe una maravillosa puesta de sol, en un mar baltico absolutamente calmado...con unos paisajes de pequeñas islas rebosantes de vegetación y casitas de ensueño; un marco incoparable. A la llegada despues de desembarcar en la moderna terminal de ferrys, una intensa lluvia comenzo a caer, que
obligo a refugiarme en la cafetería mas cercana, afortunadamente cerca del puerto esta la principal atracción de la ciudad, su castillo,  el mas antiguo del país; su parte  más primitiva se remonta a finales del siglo XIII, habiendo sufrido a lo largo de su historia, numerosas destrucciones y ampliaciones,  hasta tener la forma actual tras la ultima restauración. En su interior  existe un centro de visitas, pudiendo ser visitado en su totalidad, lo cual te costara una hora larga y el abono de unos10 euros, varias de sus estancias son utilizadas como museo temático de la vida y la sociedad medieval, también existen otras exposiciones.-antes de acostarme observe una maravillosa puesta de sol, en un mar calmado...con unos paisajes de pequeñas islas rebosantes de vegetación y casitas de ensueño, creando un marco incoparable. 
      La ciudad esta divida por un rió que desemboca al mar, a la altura del puerto, estando intimidamente ligada al mar, contando con un fantástico centro de exposiciones-museo llamado Forum Marino, donde a parte de contemplar todo lo relacionado con el mundo de los barcos te podrás subir a varios de ellos muy característicos y perfecto estado; desde un par guardacostas donados por la armada finlandesas a uno de los últimos cargueros a vela del siglo XIX, solo por mencionar algunos.


      El  centro  histórico  de la ciudad se encuentra junto a la catedral, cuya construcción fue empezada en el siglo XIII (si bien la forma actual data  del  siglo  XV), y  la  antigua  plaza  mayor, en  la  que  se  encuentran la antigua  Casa  Consistorial  y las casas de BrinkkalaJuselius y Hjelt, que  albergan  el  Centro  Cultural  municipal. El   rectorado  de   la Universidad Åbo Akademi (1833), así como otros edificios del siglo XIX,  también  pertenecen  al  patrimonio arquitectónico. De  la antigua ciudad quedan  también el conjunto de casas de madera en la colina de Vartiovuori (monte de guardia), que  se  salvó  del incendio de 1827 (actualmente  son  un  museo), así  como la  llamada Casa Qwensel, a orillas del río. Completando su oferta cultural  no me puedo olvidar de Museo de arte moderno y contemporáneo, llamado Aboa Ventus  Ars Nova, con una cafetería en su interior muy recomendable. Un recorrido muy recomendable es el paseo peatonal alrededor del rió, donde  hay varias  terrazas  y  restaurantes, que en  fechas de estío se animan, los escandinavos adoran al sol, ya  que  para  ellos  las horas  de  luz  son escasas, así que no es raro ver a la gente en los parques tumbada.
    Recorriendo sus espaciosas calles, cerca de la plaza principal que pudiera ser el centro neuralgico, existe un pequeño mercado local, casi inapreciable desde exterior, pero con gran encanto, al estar sumamente cuidado cada unos de sus diferentes puestos; casi justo enfrente de este existe una zona comercial de numerosas  tiendas  que también  puedieran  llegar  a  pasar  desapercibidas, al estar en el interior de una manzana de edificios cerrada, es aqui  donde  se localiza la mayor oferta comercial, y que tiene esta especial ubicación pensando en los fríos días de otoño e invierno, cuando a las tres de la tarde se hace noche y las temperaturas oscilan entre los -4 y los 5 grados; afortunadamente la ciudad posee tres universidades, que aumentan el ambiente juvenil de sus calles según me contaron. Por cierto, los precios en Finlandia son relativamente altos, junto a países como Noruega o Japón, encabezan esa lista, motivado principalmente en que su nivel de vida y riqueza per capita, también es de los principales. En fin, un lugar distinto para visitar placidamente, preferiblemente con buen tiempo.

Forum Marinun
Catedral

Vista del puerto llegando desde el mar.

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